El Aceite de Oliva


Nuestro Aceite de oliva virgen extra es elaborado con aceitunas recogidas del olivo en perfecto estado y en el que no se ha utilizado ningún aditivo químico. Es el puro zumo de la aceituna del árbol sin ningún tipo de defecto en la cata. Ideal para su consumo en crudo.


El amargor y el picante son atributos positivos de un buen aceite de oliva virgen extra, el amargor es el sabor característico del aceite obtenido de aceitunas verdes, y el picante es característico de aceites obtenidos a principios de campaña. También su intensidad depende de las variedades, pues hay algunas con más intensidad de amargor, como la Picual.


La acidez es un parámetro imprescindible para medir la calidad del aceite virgen extra. Mide el deterioro que ha sufrido la aceituna antes empezar el proceso de producción del aceite.A mayor acidez, peor aceite.


Para conservar el aceite de oliva virgen extra en casa de una manera correcta es ideal dejarlo en un lugar siempre fresco, sin grandes cambios de temperaturas, aireado y en oscuridad. El aceite se degrada rápidamente con el calor y la luz, y desde el olivo hasta el paladar, coge sabor de todo lo que le rodea, por eso requiere un lugar aireado.


El aceite de oliva virgen extra es:

  1. Rico en vitaminas A,D,E y K.
  2. Favorece la absorción de minerales como el calcio, el fósforo, el magnesio y el zinc; es eficaz en el proceso digestivo, evitando la acidez gástrica y facilitando el transito intestinal.
  3. Mejora el control de la presión arterial.
  4. Ayuda a controlar el nivel de glucosa en sangre.
  5. La elevada cantidad de polifenoles(un antioxidante natural) en el aceite de oliva ayuda y previene enfermedades degenerativas como el Alzheimer, y actúa contra el envejecimiento. 
  6. Reduce el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, aumentando el HDL o colesterol bueno.


En la alimentación infantil, el uso exclusivo del aceite de oliva en las comidas (en ensaladas, guisos y fritos), se asocia a una menor ganancia de peso durante la infancia, además de relacionarse con una celularidad del tejido adiposo más favorable para el futuro del individuo.